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ITE BALCONES
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Los balcones y las terrazas constituyen una zona de expansión de la vivienda especialmente codiciada en las zonas de clima templado, por lo que es habitual disponer de estos elementos en una gran parte de los edificios antiguos de nuestros núcleos urbanos o rurales.
Sin embargo, en gran parte de la geografía española, los balcones y las terrazas de las viviendas tienen un uso irregular a lo largo del año, debido a las variaciones climatológicas, particularmente en las áreas de climas extremos. Por no ser una zona del hogar con un uso frecuente o continuado, su estado de conservación es habitualmente inferior al del resto de la vivienda, lo que implica que no se realicen las tareas específicas de mantenimiento que de forma periódica requieren estas zonas.
El cerramiento de estos elementos está constituido frecuentemente por balaustradas de piedra o de cemento, y por barandillas y estructuras metálicas. En ambos casos, es muy importante verificar el buen estado de los apoyos en el suelo y de las uniones entre las piezas sucesivas. Si son de piedra o de mortero de cemento, debe observarse que no existan fisuras, especialmente de recorrido vertical, porque puede provocar el desprendimiento de una parte de la balaustrada, y su caída hacia el interior de la terraza, o, lo que es más frecuente, hacia la calle, con el correspondiente peligro que ello supone.
Cuando la barandilla o celosía es metálica deberá verificarse el estado de los anclajes inferiores al suelo y los laterales o las fachadas, asegurándose de que no existe oxidación en las barras o en las placas de apoyo. Cada cuatro o cinco años debe repasarse la protección de estas barandillas con pinturas al esmalte resistente a la intemperie. En las zonas costeras o de alta montaña, este periodo de renovación debe reducirse a dos o tres años.
El exceso de macetas y jardineras apoyadas en los balcones dificulta la evacuación del agua de lluvia que se encharca y no circula correctamente, penetrando en la losa del balcón, lo que puede deteriorarla. Si el suelo es de material cerámico debe cuidarse que no exista alguna pieza rota o agrietada, por donde puede penetrar la humedad y producir el desprendimiento de parte del revestimiento. También es conveniente verificar que en el reborde perimetral del balcón existen piezas de vierteaguas para evacuar el agua sin que afecte a la estructura que soporta el balcón.
A veces, los balcones y terrazas se cierran al exterior para ganar unos metros en la vivienda. Cerrar el balcón e incorporarlo a la casa para tener una mayor superficie útil requiere el acuerdo previo de la comunidad de vecinos y la obtención de la correspondiente licencia de obra del Ayuntamiento, dado que en muchas zonas está específicamente prohibido. En cualquier caso, es preciso contar con el asesoramiento técnico adecuado, para lo cual puede acudir al Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de su demarcación para recibir información y asesoramiento. Cuando el cierre de los balcones y terrazas suponga la demolición parcial del cerramiento, debe contarse con un proyecto técnico, por afectar a las condiciones térmicas, acústicas, y, muy probablemente, a la propia estructura de la casa.