![]()
ITE FACHADAS
.................................................................
Las fachadas de los edificios constituyen uno de los elementos fundamentales de nuestras ciudades, a las que otorgan su imagen urbana, caracterizando su personalidad.
Pero, además de esta proyección exterior, las fachadas cumplen una función esencial para garantizar la habitabilidad y la seguridad de los edificios.
El cerramiento de los inmuebles, tanto en sus fachadas exteriores como las que rodean los patios interiores y las que constituyen las medianerías con los inmuebles colindantes, representa -como hemos repetido en varias ocasiones porque es una metáfora perfecta- la auténtica piel del edificio. Lo protege de las inclemencias del tiempo y permite que se ilumine y ventile. Tiene, por tanto, una función esencial, por lo que es preciso que la comunidad de propietarios se responsabilice conscientemente de su mantenimiento en buen estado.
La fachada se compone de diferentes partes, cada una con su función concreta y específica. El grueso del cerramiento, o pared, aísla acústica y térmicamente las viviendas e impide la penetración de humedades en nuestras casas. Los materiales de acabado definen el aspecto exterior, le dan textura, color y forma. Los balcones y terrazas dan volumen a la fachada, y las ventanas regulan la iluminación y la ventilación de las viviendas.
Resulta tan importante el mantenimiento en buen estado de nuestras fachadas que, en todos los municipios en los que se ha aprobado la implantación de la Inspección Técnica de Edificios, ésta incluye siempre la revisión del estado de seguridad constructiva de estos cerramientos, debiendo observar especialmente sus elementos volados ‑a los que nos referiremos en el siguiente espacio‑, como son balcones, terrazas y miradores, así como las cornisas e impostas, y, por supuesto, los materiales de acabado de las superficies de la fachada, que pueden estar constituidos por fábricas de ladrillo visto, aplacados de piedra o de materiales cerámicos, acristalamientos o recubrimientos a base de morteros monocapa de cemento o revocos de cal.
Dado que el técnico que realizará la inspección revisará el estado de estos elementos, así como los restantes apartados establecidos en cada ITE, es recomendable realizar una inspección previa del edificio, para asegurarse de un buen resultado en el momento de someter el edificio a esta Inspección, y que, por consiguiente, de la misma no se derive un dictamen desfavorable, lo que podría impulsar el correspondiente requerimiento municipal para la ejecución de obras de reforma o rehabilitación.
En esta labor de asesoramiento pre-TE pueden requerirse los servicios profesionales de un arquitecto técnico o de un aparejador, que realizará una revisión previa de todos los elementos afectados. Él recomendará las pequeñas reparaciones a emprender, con objeto de garantizar no sólo el resultado positivo de la Inspección obligatoria, sino la seguridad de los sistemas constructivos y de los materiales. Además, establecerá las recomendaciones para su uso posterior y su mantenimiento en perfecto estado de uso y conservación, garantizando la habitabilidad y durabilidad de nuestras viviendas.