MATERIALES AISLANTES

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La construcción de viviendas viene incorporando nuevos materiales y soluciones técnicas, como respuesta a la creciente preocupación por los aspectos medioambientales. Mejorar la sostenibilidad de los edificios supone utilizar diseños más racionales desde el punto de vista del rendimiento energético, y menos agresivos con el medio ambiente, que permiten alcanzar elevados niveles de aislamiento a partir de un mínimo de energía consumida. Lo importante es aprovechar de forma consecuente todo el potencial de ahorro de energía con la ayuda de un material aislante que represente una baja conductibilidad térmica.

La Unión Europea aprobó en diciembre de 2002 una Directiva relativa a la eficiencia energética de los edificios, que debería haberse adaptado ya a la legislación española. Persigue la reducción del consumo de las instalaciones de calefacción y aire acondicionado, mejorando el comportamiento y la eficiencia de los sistemas constructivos, las condiciones ambientales interiores y el microclima alrededor de los edificios. 

Para ello, los sistemas de aislamiento han de presentar una transmisión térmica muy baja, es decir deben ser estancos a la variación de temperatura, absorbiendo los excesos de la misma, aislando el interior de las habitaciones de la temperatura exterior. Además, los aislantes han de ser impermeables al aire y se deben poder manipular, cortar y montar sin crear puentes térmicos.

Las espumas rígidas de poliuretano o el poliestireno expandido, poseen una baja conductibilidad térmica y son fácilmente manipulables; los más novedosos materiales, como la lana mineral, mejoran tanto el aislamiento térmico como la protección frente al ruido.

El aislamiento puede utilizarse por la cara interna o externa de los muros, y ha de considerarse esta circunstancia al seleccionar el sistema más adecuado. Algunos materiales poseen una buena estabilidad, por lo que permiten su empleo como elemento autoportante en muros y tejados, pudiéndose pintar, revocar o empapelar por su cara interna después del sellado de juntas. 

La aparición de las lanas minerales, que además de aislar térmicamente, reducen la transmisión de sonido, y las espumas rígidas, han permitido ampliar la oferta en el mercado. Asimismo ahora el usuario puede elegir entre diferentes sistemas de colocación, constituidos por planchas rígidas, materiales elásticos de colocación más sencilla o materiales proyectados, aplicados con pistola.

Ante la inminente reforma del marco legislativo, puede resultar imprescindible un buen asesoramiento técnico, especialmente en el caso de la reforma o ampliación de su vivienda. Ello le permitirá elegir el sistema idóneo para cada caso particular, optimizando el presupuesto de la obra, ampliando la duración del aislamiento y reduciendo el consumo futuro de energía para mantener su hogar en niveles óptimos de confort.