VENTANAS

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Cuando se realizan reformas en la vivienda básicamente se sustituyen alicatados, suelos, pintura, se crea algún armario empotrado y hasta se efectúan pequeñas modificaciones de tabiquería, instalaciones o las carpinterías interiores, puertas y frentes de armario. En definitiva, se trata de modificaciones en el interior del hogar.

En un segundo nivel, las obras son en la envolvente de la casa, generalmente en el cambio de las ventanas exteriores y puertas de balcones. En estos casos, la mayoría se decanta por las carpinterías de aluminio, seguidas por las de PVC, madera y otros materiales de reciente aparición.

La colocación más frecuente de las ventanas de aluminio se debe al mayor conocimiento del material, su ligereza de peso y la robustez de los perfiles, así como la facilidad de montaje y de ajuste a las paredes del edificio, y su buena conservación a lo largo del tiempo.

Cuando se vaya a realizar la reforma se debe solicitar que el aluminio sea de buena calidad y asegure la estanquidad necesaria. El primer aspecto se traduce en que nos garanticen que el material, el aluminio, es de los denominados "de primera cocción".

La estanqueidad depende básicamente de los perfiles que forman la carpintería, y aquí está la diferencia fundamental entre los diversos tipos, que producen diferencias en su coste. Por ello existen ofertas de carpinterías muy baratas, en tanto otras empresas ofrecerán precios más altos. Generalmente compensa la pequeña diferencia en un precio con una calidad más elevada, que mejorará sustancialmente la calidad de vida en el interior de la vivienda.

Aunque siempre es conveniente el asesoramiento de un técnico, conviene saber que la carpintería presenta diferentes calidades en función de su mayor peso, generalmente asociado a un mejor comportamiento físico frente a los agentes atmosféricos, pero también del diseño de sus hojas.

Especialmente en climas fríos, debe comprobarse si la carpintería tiene rotura de puente térmico. Esto es, que la parte exterior no está directamente en contacto con la interior, evitando así la pérdida de calor de la vivienda a través de la carpintería.

La incorporación de vidrios dobles con cámara de aire interna proporciona mejores condiciones de aislamiento térmico, que deben corresponder con las características de buen diseño de la ventana, así como del capialzado superior cuando existan persianas enrollables. La unión de ambas carpinterías facilita un mayor confort a las viviendas siempre que el llamado "cajón" de la persiana sea del mismo material y sus envolventes incorporen aislamiento en su interior.