Ejercer en el Extranjero


Actualizado a fecha:


Cada país del mundo posee su peculiar y específico modelo en cuanto a la organización de las titulaciones académicas y al ejercicio de las profesiones en el sector de la edificación. Parece obvio que en todos los países habrá profesionales que ejerzan las funciones que en España desarrollan los titulados habilitados para ejercer la Arquitectura Técnica, pero ni las ejercerán de la misma forma, ni estarán sujetos al mismo régimen de responsabilidad, ni sus respectivos títulos académicos serán iguales. 
La realidad de las profesiones reguladas es muy variada tanto dentro de Europa, con tradiciones muy diversas y con muy pocas profesiones que estén reguladas de igual manera en todos los países, como en los países extracomunitarios, en los que, en el ejercicio de su soberanía, cada país impone las condiciones que estima oportunas.
Dentro de Europa podemos hablar de dos modelos: el anglosajón, extendido también en otras partes del mundo, y el “continental”, que se acerca más al sistema o régimen de intervención regulada que conocemos en España.


  • En muchos de los países de nuestro entorno no es obligada la intervención de unos concretos profesionales que asuman la autoría del proyecto y la dirección de la obra. En general, en dichos países la garantía de calificación no se basa en la posesión de determinado título académico, sino en el hecho de haber sido admitido en la correspondiente organización profesional. 

    Estas organizaciones profesionales suelen ser bastante exigentes y sí están protegidas por el Estado. Cada organización profesional fija los requisitos que considera necesarios para otorgar el reconocimiento profesional. Los centros de enseñanza superior conciertan con estas organizaciones el reconocimiento de sus ofertas formativas para que su superación exima total o parcialmente de los exámenes de los organismos profesionales. Requisitos adicionales suelen ser varios años de práctica profesional y entrevistas personales. A estos profesionales se les conoce como “Chartered”, que es aquella persona que ha obtenido un determinado nivel de competencia en un determinado campo de trabajo y, como tal, ha sido reconocido con una credencial oficial por una organización profesional.

    En este grupo podríamos citar países como Dinamarca, Finlandia, Grecia, Noruega, Países Bajos, Reino Unido, Irlanda, Suecia, etc. 

    Otra diferencia fundamental entre el sector español y el anglosajón es que los técnicos que intervienen en el sector de la Edificación en España (Arquitectos Técnicos y Arquitectos) son muy generalistas, mientras que en el ámbito anglosajón los profesionales están mucho más especializados. Así, lo que en España compete a un Arquitecto Técnico, en el Reino Unido puede incumbir a tres o cuatro tipos distintos de profesionales.

  • Por lo que se refiere al ejercicio profesional en los países en los que –como en España- el ejercicio profesional de las funciones profesionales equivalentes a las del Arquitecto Técnico español están reguladas y protegidas por el Estado, cabe indicar que tampoco existe un profesional concreto equivalente a lo que en España representa el Arquitecto Técnico. Cada país tiene sus propias peculiaridades. Pero en todos ellos el profesional extranjero deberá obtener del Estado de acogida la correspondiente autorización para ejercer en él la profesión. Y, para regular la forma en que debe producirse dicha autorización o reconocimiento, los Estados han desarrollado sus normativas específicas a partir de la Directiva europea que regula los sistemas de reconocimiento de los títulos académicos y profesionales entre los distintos Estados miembros de la Unión Europea (Directiva 2005/36/CE). La directiva regula un sistema o procedimiento específico que tiene como destinatarios a las personas (nacionales de la UE) que están cualificadas para ejercer una profesión en un Estado miembro y que desearían el reconocimiento de sus cualificaciones profesionales en otro Estado miembro, a fin de ejercer allí su profesión. El reconocimiento no es automático, y debe tramitarse conforme a la normativa de cada país. La autoridad competente del Estado de acogida deberá examinar que la profesión regulada que se desea ejercer en el Estado de acogida es la misma para la que se está plenamente cualificado en su Estado miembro de procedencia, y que la duración y contenido de su formación no se diferencian substancialmente de las requeridas en el Estado de acogida. Si hay diferencias en la formación se podrán establecer requisitos compensatorios (curso de adaptación o de una prueba de aptitud). Si las profesiones son las mismas y si las formaciones son, en conjunto, similares, dicha autoridad deberá reconocer su titulación como tal; pero si demuestra que existen diferencias substanciales entre las profesiones debido a la duración o contenido de su formación, podrá imponer un requisito compensatorio. La experiencia profesional podrá reducir o suprimir el citado requisito compensatorio. Es importante destacar que la autoridad competente dispone de cuatro meses para tramitar la solicitud y tomar una decisión: o bien reconoce la titulación, o condiciona su reconocimiento a un requisito compensatorio, o deniega la solicitud y que su decisión debe motivarse y puede recurrirse judicialmente.

  • En España, los títulos universitarios/profesionales relacionados con el sector de la edificación están protegidos o regulados por el Estado, lo que significa que es preciso estar en posesión de un título oficial, expedido por el Estado (español), para poder ejercer las funciones profesionales propias de cada título. Además es precisa la adscripción al Colegio Profesional correspondiente. En lo que respecta al ejercicio profesional de la Arquitectura Técnica, para poder proceder a la colegiación, el interesado debe acreditar que está en posesión del título académico oficial español de Aparejador, Arquitecto Técnico o alguno de los títulos de Grado que habilitan para el ejercicio de dicha profesión (Grado en Ingeniería de la Edificación, Grado en Arquitectura Técnica, etc). Para ello debe tiene tres vías: Presentar el título de una universidad española, Que mediante una Orden del Ministro de Educación se homologue su título extranjero al español de Arquitecto Técnico Que mediante una Orden del Ministro de Fomento se reconozca su título extranjero como habilitante para ejercer en España la profesión de Arquitecto Técnico (en este caso sólo si se trata de un título expedido por algún país de la Unión Europea y si el interesado es asimismo ciudadano de la UE). Cabe añadir que en ningún caso existe reconocimiento u homologación directa de ningún título extranjero, profesional o académico. En todo caso el interesado habrá de iniciar el correspondiente procedimiento administrativo para que se produzca ese reconocimiento (sólo ciudadanos UE, sólo a efectos profesionales, ante el Ministerio de Fomento) u homologación (nacionales de cualquier país, efectos académicos y profesionales, ante el Ministerio de Educación).

Buscar

Últimas Busquedas